D&O como garantía para los directivos ante un otoño gris para las pymes
Por Diogo Ogando, suscriptor senior de D&O de Hiscox España
Septiembre siempre ha sido un mes que ha marcado cambios de ciclo. Más que con la llegada del Año Nuevo, la vuelta de las vacaciones siempre ha significado nuevos comienzos después de un tiempo de baja actividad, el verano, que nos sirve para madurar ideas y que surjan proyectos a futuro. De esta forma, la que generalmente llamamos “Vuelta al Cole” también es un buen momento para que las empresas comiencen a pensar en el próximo ejercicio, sean capaces de identificar objetivos en el futuro y se preparen para abordarlos. Esto, por supuesto, incluye los retos a los que se tendrán que enfrentar los directivos de las empresas, que deben analizar cuáles pueden ser los mayores escollos que se presentan y poner los medios necesarios para prevenirlos, evitarlos o establecer planes de contingencia.
La “Vuelta al Cole” de 2022, por desgracia, viene de la mano de la inflación, que está poniendo contra las cuerdas a las pymes españolas, que se enfrentan a esta situación sin haber tenido tiempo de recuperarse de la crisis propiciada por la pandemia. Los altos costes en materias primas, transporte, electricidad y gas e inmobiliario ya han provocado que al acabar el plazo de moratoria del gobierno el pasado junio se hayan disparado los concursos de acreedores un 21,7%, dato que amenaza con ser aún mayor en septiembre y los meses siguientes.
Esto va a poner a muchas pymes españolas ante situaciones muy delicadas en las que hay que extremar las precauciones, ya que pueden desencadenar en procesos de depuración de responsabilidades. Los directivos de las empresas tienen que tener especial cuidado, ya que sus actos pueden tener consecuencias para sus empresas en cada vez más ámbitos. Por ejemplo, la mala gestión en la declaración de un concurso de acreedores puede desembocar en una demanda de los empleados a los gerentes, con el subsiguiente juicio y gastos de defensa, que, en algunos casos, ha llegado a alcanzar los 150.000 €.
En estos casos, disponer de un seguro de responsabilidad civil para directivos, como Hiscox D&O, no solo es una garantía en caso de que se incurra en alguna infracción, sino que también supone tomar medidas de previsión y formar al directivo para minimizar el riesgo. Una de las características fundamentales de Hiscox es su innovación en los seguros y su capacidad de leer la realidad del mercado para crear productos y servicios que sean capaces de satisfacer necesidades que están empezando a surgir, a fin de que cuando estas sean una realidad asentada, estos productos y servicios ya estén perfeccionados y Hiscox pueda ayudar a sus clientes de forma óptima.
Así ocurrió con los seguros D&O, que hasta hace relativamente poco eran un nicho de mercado y ahora son una necesidad, debido a las mayores responsabilidades que tienen los directivos de las empresas, desde el ya mencionado concurso de acreedores al trato de la información privada, ciberseguridad, implementación de políticas no equitativas.. Hiscox detectó estas nuevas responsabilidades y la posibilidad de mejorar el servicio de los seguros D&O hace 15 años y, desde entonces, esta póliza se ha convertido en un referente que no ha parado de innovar y transformarse, adaptándose cada vez más al mercado español y su realidad.
Esto significa que, frente a una realidad siempre cambiante, la posibilidad de riesgo siempre existe, pero las empresas no están ni solas ni indefensas. Hace dos años la gestión sanitaria copaba las preocupaciones de las empresas, junto con los avances en digitalización y todos los retos que esto suponía. Este año, la gestión de los concursos de acreedores, por desgracia, promete ser “trending topic”, pero lo que no cambia es la necesidad de contar con directivos preparados, resilientes y apoyados por profesionales que los ayuden a tomar decisiones acertadas y con la certeza de disponer de una red de seguridad, tanto para ellos como para las empresas que representan.


