Telemedicina: talento humano + innovación tecnológica
Por Rafael García, CEO de Ever Health
En los últimos meses y a raíz de la crisis sanitaria provocada por la Covid-19, las autoridades políticas y sanitarias nacionales e internacionales parecen haber descubierto algo que los que llevamos años trabajando en este sector conocemos muy bien: la telemedicina es una herramienta eficaz para la prevención, el diagnóstico, el seguimiento y control de enfermedades y enfermos.
Además, ofrece múltiples beneficios, desde los más conocidos como el ahorro de tiempo o los desplazamientos innecesarios, a otros no menos importantes como garantizar la continuidad de los tratamientos, reducir riesgos asociados con la movilidad o mejorar el control de patologías crónicas, entre otros muchos.
Pero hay muchas formas de hacer telemedicina: chat, teléfono, mail, etc., y no todas permiten resolver las consultas médicas con la misma eficacia ni todos los profesionales médicos cuentan con las habilidades tecnológicas y personales que requiere una atención en remoto, donde la experiencia en la exploración telemática así como las dotes de comunicación y la relación de confianza y empatía a través de la pantalla son esenciales.
En nuestra empresa nacimos con un sueño, democratizar la salud y llevarla a todo el que la necesite. Queríamos mejorar la atención sanitaria con la tecnología pero teniendo muy claro que detrás del éxito está el componente humano, el talento, la pasión por transformar la medicina y la vocación por innovar, que son sin duda las características que mejor definen al equipo de Ever Health.
La telemedicina es un recurso tecnológico que garantiza el acceso de cualquier persona a una sanidad global y de calidad, que nos permite conectar médicos con pacientes en el momento en el que surge la necesidad. Eso sí, para dar un servicio de alta calidad y total garantía, como exige el código ético del colectivo sanitario, es absolutamente necesario que los profesionales médicos tengan formación para aplicar todos sus conocimientos en una consulta en remoto; que posean competencias para un uso seguro de la tecnología; y que los equipos y medios que utilicen garanticen la seguridad y la confidencialidad en las comunicaciones.
La telemedicina de calidad es fruto de la combinación de talento humano y la innovación tecnológica y permite fortalecer los sistemas públicos y privados de salud, por tanto, no hablamos solo de una herramienta eficaz, hablamos de una forma de hacer medicina, abocada a su desaparición tal y como la conocemos hoy en día, para formar parte de la medicina ordinaria e integrada totalmente en nuestras vidas.


