Nuestra casa, hogar, espacio de trabajo y un nuevo estilo de vida


Por Malena Cañas, Account Manager Home & Family, Europ Assistance España
Como muchos de los que estaréis leyendo este artículo, estoy teletrabajando desde marzo del pasado año. Y al igual que imagino que os habrá pasado, he experimentado tanto las ventajas como las desventajas de esta nueva forma de trabajar.
Aunque el Teletrabajo fuera un modelo que ya se venía implantando en mayor o menor medida en nuestra empresa, Europ Assistance, la situación sanitaria, económica y social que estamos viviendo a nivel global desde el pasado año, hace que la forma en la que vivimos el teletrabajo se vea afectada y no sea como la viviremos en circunstancias normales. Esta forma de vivirlo irá modificándose conforme vayamos recuperando nuestros hábitos y actividades una vez estemos saliendo de la pandemia y retomemos nuestra vida “normal”.
Todos los días leemos en prensa artículos sobre este tema y una gran cantidad de datos relacionados con el teletrabajo, de lo más variados y desde muy diferentes puntos de vista.
En lo que todos coinciden, y es algo que hemos podido observar en estos últimos doce meses, es que el Teletrabajo, entendido en la forma en la que las empresas se han visto obligadas a implantarlo en este último año, implica un nuevo escenario que ha supuesto, supone y supondrá nuevas necesidades para nuestra sociedad. Necesidades que probablemente hayamos experimentado por nosotros mismos de una u otra manera, en función de nuestras circunstancias personales y familiares. Hemos transformado nuestra casa en nuestro lugar de trabajo y a la vez, en el eje central sobre el que giran prácticamente la totalidad de nuestras actividades diarias.
Hoy en día, aunque muchas empresas están volviendo a la presencialidad, la mayoría están optando por un modelo combinado que aúna el trabajo a distancia con el presencial desde la oficina.
Independientemente de que pronto salgamos de la pandemia (¡afortunadamente!), todo apunta a que el Teletrabajo ha venido para quedarse, bien al 100% o de forma híbrida, en función de las posibilidades de cada una de nuestras empresas. Esto implicará que tengamos que afrontar todas estas nuevas necesidades que han ido surgiendo relacionadas con esta nueva forma de trabajar, así como sus consecuencias. Algo que supondrá que todas las repercusiones que éstas tengan en nosotros tanto a nivel psicológico como físico y social se asienten (ya sean positivas o negativas).
Múltiples estudios han expuesto ya cómo el teletrabajo está afectando al bienestar emocional de la persona debido a la disminución de las relaciones sociales (por no mencionar lo que ha implicado el haber tenido que compaginar la vida laboral con la atención a niños o dependientes durante el confinamiento), cómo el sedentarismo crece con el consiguiente riesgo de problemas físicos y el posible incremento en los niveles de ansiedad y estrés que puede desencadenar si no se delimita la frontera entre el Teletrabajo y la vida personal entre otros aspectos negativos.
No obstante sería injusto no mencionar todos los aspectos positivos y ventajas (que desde mi punto de vista no son pocas) que trabajadores y empresas estamos encontrando gracias a esta nueva forma de trabajar, entre las principales el poder disponer de mayor tiempo personal al no tener que realizar desplazamientos, incremento de la productividad y concentración, normalmente mayor flexibilidad en los horarios. Tanto es así, que el Teletrabajo es lo único que quiero mantener en mi vida de lo que ha supuesto esta pandemia.
La importancia de reducir al mínimo las consecuencias negativas del teletrabajo es algo en lo que los departamentos de RRHH de nuestras compañías llevan trabajando desde el inicio de la pandemia y que ya están empezando a “recoger” la Compañías de Seguros y de Servicios. Es frecuente desde un tiempo a esta parte encontrar en medios especializados del sector asegurador noticias y artículos relacionados con servicios y coberturas que las diferentes Compañías van poniendo en marcha dirigidas a ayudar a sus asegurados y clientes bien con nuevas coberturas, nuevos enfoques, servicios de valor añadido, campañas, etc. Algunos tan necesarios ahora mismo como el asesoramiento psicológico telefónico, nutricional, orientación médica telefónica y video consulta, asistencia tecnológica, conexión con profesionales del hogar y servicio de manitas entre otras.
En Europ Assistance desde hace más de 50 años venimos ofreciendo coberturas aseguradoras y de servicios, así como ayuda a millones de personas alrededor del mundo. Hoy en día mantenemos nuestro ADN y nuestra misión sigue siendo la misma: ser una empresa líder dedicada a facilitar la vida de nuestros asegurados y clientes, ofreciendo calma durante situaciones estresantes y difíciles, y proporcionándoles tranquilidad y seguridad en todos los momentos de su vida. Recogiendo todas estas nuevas necesidades relacionadas con el Teletrabajo, queremos aportar a nuestros partners, clientes y asegurados, servicios y coberturas útiles independientemente de sus circunstancias familiares y personales. Con este objetivo hemos diseñado un programa de coberturas para solucionar las principales necesidades e imprevistos a los que las personas que teletrabajamos tenemos y tendremos que enfrentar en nuestro día a día. Siendo algunas de ellas, además de las ya indicadas anteriormente, gastos de comida a domicilio y de cuidador en caso de enfermedad de algún hijo durante un periodo de teletrabajo de alguno de los padres, gastos de sesiones de fisioterapia en el caso de sobrecarga muscular o lesión postural, gastos para alquiler de espacio coworking en caso de siniestro en el hogar, móvil y portátil de sustitución para autónomos en caso de daño, rotura o robo, entre otras que esperamos os resulten útiles y de interés.
Lo realmente importante ahora, es seguir cuidándonos, con la certeza de saber que, en compañías como la nuestra, Europ Assistance, siempre seguiremos velando por la seguridad de nuestros colaboradores, partners y asegurados, en cualquier lugar, en cualquier situación.
