Vamos a hablar de liderazgos
Por Javier García-Bernal Cuesta, presidente de Apromes y máster en Psicología Social
Empieza a ser un debate concurrente en los foros del mundo de la distribución de seguros, el hecho del futuro de muchas corredurías en el caso de que no exista sucesión generacional o profesional, de ahí que, en no pocas ocasiones, se esté produciendo la fusión por absorción por otras corredurías.
Ahora bien, el esfuerzo y trabajo para crear y mantener una estructura societaria, no parte ¨ab initio¨ con la idea de su traspaso sino por el contrario, con la de su continuidad.
Hace poco en uno de esos mencionados foros, se me preguntaba acerca de la manera de dar continuidad a través de la sucesión en las entidades de distribución de seguros, mi contestación no fue otra que la de generar liderazgos dentro de la empresa.
Creo que hoy, más que nunca, deberíamos empezar a valorar y promocionar los liderazgos en el mundo de la mediación de seguros, porque nos es algo difícil ya que como decía Peter Drucker, padre del management ¨el líder nace, no se hace¨; sin embargo, un líder sin esfuerzo ni preparación difícilmente podrá alcanzar los objetivos que se proponga frente al grupo social o empresarial que dirige.
La credibilidad empresarial no se obtiene gratis, ya que exige trabajar día a día con calidad, eficacia y ética, actitudes complementadas con ideas positivas y voluntad férrea.
La clave está en formar al líder o a la líder, como elemento básico de seguridad y continuidad en la empresa, en este caso, en las corredurías de seguros que nacen con vocación de futuro, ya que este, ofrece posibilidades a las personas serias y competentes.
El líder o la líder debe esforzarse para gestionar bien y si ello es así, ese futuro empresarial le va a ofrecer oportunidades y posibilidades. Ahora bien, como decía José María Mendiluce, ¨se debe trabajar bien aquello que se sabe hacer, porque no se es más haciendo más, sino haciéndolo mejor¨.
Hay que potenciar la sucesión generacional, ahí está la clave de la continuidad, y el liderazgo como loable alternativa da la clave. La creación de dicho liderazgo es un proceso activo que influye en el grupo que va a dirigir y representar, ahora bien, hay que dar la alternativa y la confianza a aquellas personas que demuestren capacidad que favorezca al colectivo profesional que depende del líder o de la lideresa.

